Dado que esta mañana, Lady Gaga se dio y nos dio el lujo de interpretar el Himno de los EE. UU. como si fuera un ensalmo, yo, por primera vez, le puse atención a lo que me parecía una tonada muy simple cuya letra no me interesaba. Ustedes lo han de saber porque los lectores de este sitio son todos muy ilustrados, pero yo nunca sentí curiosidad ni por su historia ni por su letra. No soy patriotera y me parece que los himnos pueden exaltar sentimientos fanáticos, intransigentes y sectarios, pero hoy tuve curiosidad. Es una historia, como todas, con su gracia. La busqué y no fui muy lejos por la respuesta. Aquí les dejo el enlace a Wikipedia.

Y aquí, con ustedes, la muchacha de rojo: 

Con el gusto de haber visto llegar a Biden.