Escribí hace diez años: Los viejos no deberían morirse, deberían esperarnos. Vivimos en un mundo que no quiere pensar en la vejez sino como algo que asusta, en un mundo que quiere el todo o nada.

Escribo ahora: El todo hay que seguir queriéndolo. la vejez sigue llena de curiosidad. No se preocupen, jóvenes, los vamos a esperar al otro lado de la pandemia.

Música para hoy: Ennio Morricone, La Misión.