Les dejo aquí el final de un texto magnífico publicado aquí mismo, en nexos. En esta misma página. “Ahora que estamos juntas, ahora que sí nos ven”. Lo firma Isabel Fulda. Lo importante es leerlo todo, pero a veces empezar por el final puede servir para ir al principio. Es una alegría encontrar un ensayo así. Y un orgullo compartir este espacio con gente así.

Los grandes cambios institucionales, políticos y jurídicos en México en materia de igualdad de género no han sido acompañados por una transformación equivalente en la vida de las mujeres. En los últimos años, el movimiento feminista ha respondido con una fuerza sin precedentes. Hoy, tiene la oportunidad de hacerse preguntas distintas y más sofisticadas, pero también más cercanas a las experiencias vividas de mujeres distintas y diversas, de reivindicar no sólo la rabia, sino también la ternura, la empatía, la sororidad. Yo no sé si el patriarcado se va a caer pronto. Pero el movimiento feminista sin duda está vivo. Es abrumador y a ratos caótico. Es un aquelarre de brujas de muchos colores, de pañuelos verdes, primaveras violetas y diamantina que brilla y emociona y pica los ojos y la cabeza antes de irse a dormir. Con cada paso que logre, provocará una reacción. Y no es para menos: estamos tratando de construir un mundo nuevo.

Ahora que estamos juntas, ahora que sí nos ven”.