Impunidad, conciencia y corazón

Esta semana que termina ha sido rica en espanto. Por eso puede parecer menor una noticia que se acomoda entre las que lastiman a fuerza de mostrar la descomposición hecha con sangre, violencia y barbarie. Nos resistimos a las imágenes, oímos el horror. Me había alejado de la tele cuando entre un asesinato y otro se filtró la información de que dos de los aspirantes a la Fiscalía Anticorrupción fueron rechazados porque plagiaron una parte importante de los ensayos que debían presentar, ante los senadores, como parte de su búsqueda para acceder al cargo.
¡¿Qué?! Esto sí que lo entiendo, esto sí que tengo cabeza para juzgarlo, esto, aunque el primer impulso sea el del pasmo, la incredulidad, el que sigue, _en un instante_, es el que asocia las otras noticias, con ésta. En el fondo, lo que rige es la impunidad.
En las cárceles unos presos torturan a otros, en la calle una camioneta atropella a una enfermera y quien la conduce huye dejándola muerta, hay por la ciudad un tipo horrendo que asesina a sus novias, y por el país siguen unos huyendo con su saqueo y otros empezando a saquear. Y ni quién pueda con ellos. Entonces, quizás ni siquiera lo habrán pensado los aspirantes descalificados, ¿a quién puede importarle que ellos se roben unas frases, muchas frases, de un ensayo ajeno? Si el que quiere matar, mata, con menos riesgo y daños el que quiere copiar copia. Y al revés. Si copian los que aspiran a fiscales anticorrupción, ¿cómo no han de matar tantos otros?
Cuidado, yo no digo que los aspirantes a fiscales puedan ser asesinos, digo que en todos los casos que violan una norma, ética, moral, de buen gobierno, incluso de cultura cívica lo que manda es la impunidad.
Punto y seguido:
No sé qué tan íntegros y honrados-honrados-honrados sean quienes califican a los probables fiscales, hay entre los senadores personajes como para llevarse la mano a la bolsa de sólo verlos pasar, quienes con dificultad hilvanan dos ideas. Hay el extravagante personaje que se cambia de partido pero quiere seguir también en el otro partido. ¿Por qué no? Sólo Bola de Nieve cree que “no se puede tener conciencia y corazón”.
Punto y coma: Es probable que por cómo los ven los dan: ¿Quién iba a leer el ensayo del doctor Alejandro Tomassini Bassols. Pues miren ustedes, para sorpresa de muchos, hubo alguien. De seguro un asesor, que para eso les pagan.
Coma: y tan fácil que hubiera sido citar al autor del ensayo.
Punto: La revista Animal Político nos dice, y la cito para que no se piense que aspiro a fiscal: Tras realizar una búsqueda de palabras clave en el sitio Plagiarisma, un verificador de contenido duplicado, resulta como posible fuente de los textos de los aspirantes a fiscal el ensayo Reflexiones sobre la corrupción, del doctor Alejandro Tomasini Bassols.
Música para hoy: Sigamos con Bola: Vete de mí.